No juzguéis
Los cristianos discrepan sobre si Jesús prohibió toda evaluación moral de los demás o únicamente la condenación hipócrita y censora; la respuesta determina cómo practican las iglesias la corrección, la disciplina y el testimonio social.
El pasaje
Escritura · Nueva Biblia del Consenso
Mateo 7:1-5
1“No juzguen, para que no sean juzgados. 2Porque con el juicio con que juzguen, serán juzgados; y con la medida con que midan, se les medirá. 3¿Por qué ves la mota que está en el ojo de tu hermano, pero no consideras la viga que está en tu propio ojo? 4¿O cómo le dirás a tu hermano: ‘Déjame quitar la mota de tu ojo’, y mira, la viga está en tu propio ojo? 5¡Hipócrita! Primero quita la viga de tu propio ojo, y entonces verás con claridad para quitar la mota del ojo de tu hermano.Estudiar Mateo 7 →
La pregunta
¿Qué prohibió Jesús cuando dijo «No juzguéis»?
Contexto
Contexto histórico
Mateo 7:1-5 se sitúa cerca del final del Sermón de la Montaña (Mateo 5–7), una colección de enseñanzas de Jesús dirigida a sus discípulos y a una multitud mayor en Galilea. Mateo presenta a Jesús como un maestro en la línea de Moisés, y el sermón intensifica e interioriza repetidamente las exigencias éticas de la Torá. Las imágenes de la paja y la viga, así como su apelación a la medida recíproca, pertenecen a una tradición judía profética y sapiencial más amplia de advertencia contra la hipocresía.
El verbo griego krinō abarca un abanico de significados que va desde «separar o decidir» hasta «juzgar» y «condenar». En el contexto inmediato de Mateo, la prohibición no va seguida de un veto a toda evaluación, sino de una advertencia contra el corregir a otro mientras se ignora una falta propia aún más grave. Lucas conserva un dicho paralelo en Lucas 6:37-42, que la crítica de las fuentes suele atribuir al material común de la fuente Q. No existen variantes manuscritas significativas que alteren el sentido fundamental del pasaje.
Cómo lo leen las tradiciones
Interpretación de cada tradición
Católica
Prohíbe el juicio temerario del corazón ajeno, no la corrección fraterna.
Agustín y la tradición moral latina distinguen entre juzgar las intenciones ocultas o el destino eterno de otra persona —lo cual está prohibido— y evaluar el pecado observable con el propósito de corregirlo, lo cual es un mandato. El texto exige sacar primero la viga del ojo propio, pero luego permite ayudar al hermano a sacar la paja del suyo. Esto fundamenta la práctica católica de la corrección fraterna, entendida como un acto de caridad y no de condenación. El mandato se interpreta así como parte de la instrucción moral de Jesús, orientada a la conversión y no a la condena.
Perspectivas de la tradición Católica sobre otros pasajes en disputa →Ortodoxa oriental
Un mandato absoluto contra la condenación del prójimo; exige un autorreproche radical.
La teología ascética ortodoxa oriental, personificada por san Doroteo de Gaza, interpreta este pasaje como una prohibición incondicional de condenar a otra persona. La «viga» es la propia pecaminosidad, que debe ocupar la atención del creyente antes de cualquier pensamiento sobre la falta ajena. Esta lectura sustenta la práctica del autorreproche continuo y la Oración de Jesús en la espiritualidad monástica. Con ello, la tradición no elimina la posibilidad de la guía pastoral, pero insiste en que toda corrección debe brotar de un arrepentimiento profundo, no de una posición de superioridad.
Perspectivas de la tradición Ortodoxa oriental sobre otros pasajes en disputa →Anabautista / Menonita
Prohíbe a los creyentes participar en juicios coercitivos y condenar a otros.
Para los anabautistas, el mandato de no juzgar se aplica de manera estructural a la relación de la iglesia con el Estado: los creyentes no deben ejercer como magistrados, empuñar la espada ni prestar juramentos, pues tales actos implican condenar y coaccionar a los demás. Dentro de la iglesia, el mandato no suprime la disciplina, sino que la reformula como una admonición amorosa entre hermanos y hermanas. Los primeros líderes anabautistas consideraban esta prohibición parte del llamado de Jesús a la no resistencia y al discipulado visible. Sacar la viga significa encarnar primero el camino de la cruz antes de corregir a otro.
Perspectivas de la tradición Anabautista sobre otros pasajes en disputa →Metodista / Wesleyana
Exige el autoexamen antes de corregir a otros, pero no prohíbe todo juicio.
La tradición wesleyana matiza el mandato en consonancia con su práctica de las reuniones de clase y las «bandas». Las primeras clases metodistas subrayaban que los miembros debían quitar la viga de su propio ojo antes de ofrecer corrección a los demás, pero no entendían esto como una prohibición de toda rendición de cuentas mutua. El énfasis recae en la humildad y el autoconocimiento como condiciones previas para cualquier admonición fraterna. Los sermones de John Wesley abordan el Sermón de la Montaña como un llamado a la santidad interior que se manifiesta en una comunidad disciplinada, no como una prohibición absoluta de evaluar la conducta.
Perspectivas de la tradición Metodista sobre otros pasajes en disputa →Santos de los Últimos Días
Prohíbe el juicio injusto, pero exige juicios intermedios justos.
La Traducción de José Smith modifica la redacción a «No juzguéis injustamente, para que no seáis juzgados; mas juzgad con justo juicio». La enseñanza de los Santos de los Últimos Días distingue entre los juicios finales, que corresponden únicamente a Dios, y los juicios intermedios, que las personas deben realizar en la vida diaria sobre la seguridad, la moralidad y las afirmaciones espirituales. Esta lectura se utiliza para respaldar el ejercicio del discernimiento sin condenar la condición eterna de otra persona. Se alienta a los miembros de la Iglesia a juzgar con rectitud según las normas de la verdad revelada y el Espíritu.
Perspectivas de la tradición Santos de los Últimos Días sobre otros pasajes en disputa →Lectura histórico-comparativa judía
En continuidad con la ética farisea; un proverbio contra la crítica hipócrita.
Los eruditos judíos señalan que la metáfora de la paja y la viga era un proverbio popular citado por el rabino Tarfón en el Talmud babilónico (Arajín 16b), y destacan el principio de «medida por medida» en Mishná Sotah 1:7. Estos paralelismos sitúan el dicho de Jesús dentro de la enseñanza ética del judaísmo farisaico y no como una ruptura tajante con él. El pasaje no tiene un estatus normativo en el judaísmo, pero se emplea en el diálogo interreligioso para evidenciar un terreno moral compartido. Para los lectores judíos, la advertencia actúa como un reproche contra la hipocresía y una exhortación a la autocorrección antes de criticar a los demás.
Perspectivas de la tradición Judía sobre otros pasajes en disputa →Estudios histórico-críticos
Instrucción sapiencial hiperbólica contra la condenación ajena, arraigada en la fuente Q.
La crítica de las fuentes asigna Mateo 7:1-5 a la fuente Q, siendo Lucas 6:37-42 un paralelo muy cercano. La escala exagerada de la paja y la viga se interpreta como una hipérbole sapiencial típica destinada a despertar la autoconciencia. Los especialistas señalan que la sentencia sobre la medida recíproca se nutre de la sabiduría jurídica común del antiguo Oriente Próximo y del judaísmo. En la comunidad mateana, es probable que el pasaje sirviera para regular los conflictos internos y desalentar la actitud censora entre los creyentes. El objetivo no es establecer una prohibición legal, sino moldear el ethos comunitario.
Perspectivas de la tradición Académica sobre otros pasajes en disputa →El texto y su traducción
Contexto histórico
La principal cuestión textual atañe al campo semántico de krinō. Puede significar «juzgar» en un sentido neutro, «decidir una causa» o «condenar». Algunos intérpretes señalan que el imperativo de presente con mē a menudo prohíbe una práctica continua en lugar de un acto aislado, pero este aspecto gramatical es objeto de debate. No existen variantes manuscritas significativas que alteren el sentido.
Puntos de encuentro
Explicación por IA
En las diversas tradiciones cristianas, este pasaje se entiende como una advertencia contra la condenación hipócrita y farisaica, y como una llamada al autoexamen. La mayoría de las tradiciones coinciden en que la enseñanza no exige indiferencia moral; difieren en si prohíbe todo acto de juzgar o solo ciertas clases de juicio. Algunas tradiciones reconocen también un trasfondo judío compartido para la metáfora.
Por qué es importante
Explicación por IA
La interpretación influye en la disciplina eclesiástica, la consejería pastoral y la ética social. Las tradiciones que interpretan el mandato como absoluto tienden a abstenerse del juicio coercitivo y a enfatizar la no condenación; las tradiciones que lo matizan ven una obligación de corregir a los demás tras el autoexamen. El pasaje también es fundamental en los debates interreligiosos sobre la originalidad de la ética de Jesús.
Preguntas frecuentes
Explicación por IA
¿Qué prohibió Jesús al decir «No juzguéis»?
El artículo explica que el verbo griego krinō puede significar «juzgar», «decidir una causa» o «condenar», y que por eso las tradiciones no coinciden. Algunas leen aquí una prohibición absoluta de condenar al prójimo; otras, una advertencia contra el juicio hipócrita que no elimina la corrección fraterna. El texto por sí solo no resuelve el debate.
¿Mateo 7:1-5 prohíbe toda evaluación moral de los demás?
La mayoría de las tradiciones coincide en que la enseñanza no exige indiferencia moral, sino que ataca la condenación hipócrita y llama al autoexamen. La diferencia está en si el mandato prohíbe todo acto de juzgar o solo ciertas clases de juicio. Quienes lo matizan ven en el pasaje una obligación de corregir a otros después de examinarse a sí mismos.
¿Cómo interpretan las distintas tradiciones este pasaje?
La lectura católica prohíbe el juicio temerario sobre el corazón ajeno, pero mantiene la corrección fraterna; la ortodoxa oriental lo entiende como una prohibición incondicional de condenar; la anabautista lo aplica al rechazo de los juicios coercitivos. La tradición metodista wesleyana subraya el autoexamen previo a la corrección, y los Santos de los Últimos Días distinguen entre juicios injustos y «justos juicios». También hay lecturas judías y académicas que lo sitúan en la ética sapiencial y farisea.
¿De dónde viene la imagen de la paja y la viga?
Los estudiosos señalan que era un proverbio popular, citado por el rabino Tarfón en el Talmud babilónico (Arajín 16b), y que la regla de la medida recíproca aparece en la Mishná Sotah 1:7. La crítica de las fuentes relaciona el pasaje con la fuente Q y con su paralelo en Lucas 6:37-42. Para los lectores judíos, la advertencia forma parte de un reproche compartido contra la hipocresía.
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Las citas de las Escrituras provienen de la Nueva Biblia del Consenso, una versión generada por IA. El artículo fue generado por IA a partir de los registros de este proyecto sobre cómo interpreta cada tradición estos pasajes; describe sus posturas sin decantarse por ninguna.